La disciplina estratégica. Un concepto que suena serio, quizá demasiado sobrio, pero que en la práctica separa a las empresas que crecen con intención, con estructura y con un futuro prometedor, de las empresas que solo sobreviven apagando incendios, reaccionando al caos y celebrando un mes bueno como si hubiera sido un milagro.La disciplina estratégica. Un concepto que suena serio, quizá demasiado sobrio, pero que en la práctica separa a las empresas que crecen con intención, con estructura y con un futuro prometedor, de las empresas que solo sobreviven apagando incendios, reaccionando al caos y celebrando un mes bueno como si hubiera sido un milagro.